Los asiáticos siempre nos han parecido un mundo aparte con sus costumbres, su cultura, su idioma y su afán por trabajar, pero la última es que un matrimonio chino vendía a sus hijos para costearse videojuegos, no sabemos cuáles eran para que engancharan tanto y alertaros.
En total han vendido tres niños. La primera venta fue una niña en 2009 por 500 dólares, por aquel entonces todavía guardaban al primogénito, pero poco le duró al pobre niño, ya que poco después fue cambiado por 4.600 dólares. El tercero, también chico, lo compraron por el mismo precio.
La denuncia llegó por parte de la madre del marido, o sea, que denunció a su propio hijo de deshacerse de los nietos. Normal, la señora se vio de repente sin nadie a quien malcriar y sin la excusa perfecta para comprar chucherías.
Ambos eran menores de 21 años y alegan que no querían criar a los niños, sino venderlos pero que desconocían que era ilegal. O son muy tontos o tantas horas de videojuegos les ha atrofiado el cerebro. Si los Pokemon daban ataques epilépticos, peores cosas harán las maquinitas del diablo.
Más de una vez hablando de las cosas que hacen o dejan de hacer los niños, las reacciones de los padres ante la crianza de los pequeños monstruitos, quiero decir, de encantadores hijos, ha salido a colación que se debería crear un carnet para padres, igual que el de conducir. Si lo hacen, deberían empezar por este matrimonio. Pero sin examinarles ni nada, directamente suspensos, y para toda la vida, sin derecho a revocación por pago de tasas.
Otros dirán que la culpa es de los videojuegos, que crean adicción y claro... pasa lo que pasa. Que si venta de hijos, que si Need for Speed en las calles, que si Superman volando desde la terraza... aunque de este último caso tiene la culpa una película, pero puestos a culpar, el caso es echarle el marrón a otro. Los chinos lo hicieron al desconocimiento de la ley, pero vete a saber, lo mismo podían haber dicho que la culpa es de los que compraron a los niños. Que esa es otra, ¿comprar niños? El caso es comprar y vender.
Estos chinos tienen costumbres muy raras... yo que vosotros si tenéis niños a mano, me cuidaba de quién estaba alrededor. Y de vender nada, regalar, que con la crisis que hay ya no pagan ni por un caramelo.
Aunque ojo, si vienen con un pan debajo del brazo... guardar bien antes el pan.
jueves 15 de septiembre de 2011
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1 comentarios:
No te extrañe, Pilar. En Occidente existe la idea de sacralizar todo Oriente. Yo conozco algo algunos de esos países, India, Nepal, China, Camboya, Vietnam, Japón... Puede ser que tuvieran antaño una civilización y cultura muy elevadas, pero hoy día... La venta de niños, incluso a redes de prostitución, por parte de los padres son comunes, y no porque pase verdadera necesidad la familia; ha habido padres que han vendido a una de sus hijas, de no más de 10 años, para que la prostituyeran, a cambio de un televisor... más moderno del que ya tenían. Este caso, y muchos otros, lo conocí en Camboya donde las autoridades camboyanas persiguen estas acciones, pero son demasiado comunes en las zonas rurales, y en Camboya y zonas adyacentes casi toda la población vive diseminada en campo y bosques, y la prostitución infantil (solo una pequeña parte la utiliza el turismo internacional, no nos equivoquemos) está a la vista de todo el mundo en las ciudades.
Un cordial saludo.
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