viernes 23 de diciembre de 2011

Música para tus oídos

Me entero hoy mismo que una muchacha ha sido denunciada por tocar el piano cinco días a la semana, de 9.00 a 13.00 y de 14.00 a 18.00, unas ocho horitas al día, pero resulta que a una vecina le ha causado estrés y problemas psicológicos esta situación, así que denuncia al canto, para qué no vamos a andar con tonterías.

Ya que estaba, también denunció a los padres por alentar y apoyar a la chica activamente. Ya sabéis padres, nunca nunca nunca apoyar y ayudar a vuestros hijos a hacer lo que quieran, que luego pasa lo que pasa como elijan una profesión arriesgada, es decir, musical, porque en este caso es el piano, pero ¿qué hubiera ocurrido si fuera el trombón? Eso ya sería insoportable.

Anodada me hallo cuando he leído que el fiscal pide 7 años y medio de cárcel, además de cuatro años de inhabilitación para el ejercicio de cualquier profesión u oficio relacionado con el uso de pianos como instrumento musical.

Lo más divertido de la noticia no sólo es el hecho en sí, sino comentarios que he podido leer, en los que decían que este tipo de gente bohemia debería fastidiarse y respetar más al resto de la gente. Perlas, los artistas son bohemios y ya sabemos que los bohemios molestamos. Estoy por sacar las gafas de pasta y todo para enfurecer a las masas.

No sabemos lo que ocurrirá, pero amigos, hay que tener cuidado. No con lo que eliges hacer, ni cómo lo haces, sino con los vecinos que te echas. Y sobre todo, cerrad las cortinas.

4 comentarios:

María dijo...

Parece sacado de El Mundo Today! Lo que hay que oír. ¿Y eso de 7 años de cárcel? Por el amor de dios. Y ¿por qué yo no puedo denunciar al ayuntamiento cada vez que hace obras en mi calle y se ponen a taladrar a las 9 de la mañana? Entiendo que "el ruido" pueda ser molesto pero, ¿no bastaría con insonorizar la casa?

Pilar dijo...

La señora tenía vocación frustada... además que la familia se acabó mudando a otra casa mejor aislada para evitar molestar, pero así es la gente del siglo XXI, tocanarices.

perth111 dijo...

Creo que era Kierkegaard quien consideraba la música como el vehículo de la sensualidad.

Lo mismo aquí la vecina, más que estrés, lo que tenía eran más subidas de la líbido que con su marido. ¡Ay! Esa moral cristiana...

Rato Raro dijo...

Je, Je que bueno... Volveré por aquí.

Un abrazo,

Rato Raro